He de reconocerlo, el libro me llamó la atención, no por su argumento, sino por su portada. La ilustración es extraordinaria y ya de por sí da mucho que pensar acerca de lo que puede tratar el libro (aunque luego no coincida demasiado lo que me imaginaba con la historia que contaba).
Después de admirar la cubierta me decidí a hojearlo un poco y cuál fue mi sorpresa al encontrarme con una novela escrita de una forma un tanto peculiar: no hay un hilo conductor único, sino que a lo largo de las páginas nos encontramos con los puntos de vista de varios personajes, siendo el más importante, quizá, Thaddeus, que pierde a su hija a causa de Febrero. Puede que de entrada parezca un poco lioso, pero nada más lejos de la realidad, el que la narración esté estructurada de esa manera aporta una riqueza a la historia que de otra forma no se habría dado.
La trama en sí es más bien un cuento, la verdad, pero está escrito de una manera tan especial que te absorbe inmediatamente, a pesar de encontrarte en un mundo bien distinto del nuestro.Las cajas de luz es, sin duda, una joyita que merece la pena leer, además de que se lee de una sentada si se quiere (a mí me pilló un viaje por en medio y no me fue posible). Me estoy planteando incluso comprármelo, porque el que me he leído era de la biblioteca.

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